Recomendaciones para pacientes con insuficiencia cardiaca

La insuficiencia cardiaca aparece cuando el corazón no es capaz de cumplir de forma adecuada con su función, que es la de bombear la sangre a todo el organismo. El corazón está preparado para trabajar en duras condiciones y dispone de mecanismos de compensación que le permiten seguir funcionando correctamente incluso después de haber sufrido un daño (como puede ser un infarto de miocardio). Por tanto, la insuficiencia cardíaca es un problema grave, ya que indica que el corazón está fallando.

Causas de la insuficiencia cardiaca:

Hay diversos problemas que pueden afectar al funcionamiento del corazón y provocar una insuficiencia cardiaca. Por un lado podemos tener un fallo del propio músculo cardiaco que pierde fuerza y acaba dilatándose. Muchas veces la causa de esta dilatación no está clara, pero en otras ocasiones se debe a la presencia de enfermedad coronaria, arritmias o el efecto tóxico del alcohol u otras sustancias. Pero también podemos encontrarnos una situación de insuficiencia cardiaca aunque el corazón conserve su fuerza normal ( insuficiencia cardiaca con función sistólica conservada). En estos casos, el problema es una sobrecarga del corazón, que no es capaz de responder adecuadamente y entra en fallo cardiaco. La hipertensión arterial se asocia frecuentemente a este tipo de IC.

Síntomas

Los principales síntomas de la insuficiencia cardiaca son la dificultad para respirar, especialmente cuando se realiza un esfuerzo físico y la aparición de edemas (retención de líquido), generalmente a nivel de los miembros inferiores.

Tratamiento: 

Siempre que sea posible se deberá intentar corregir la causa que provocó la insuficiencia cardiaca. 

Existen diversos fármacos que han demostrado una mejoría de la insuficiencia cardiaca, mejorando el pronóstico, reduciendo los síntomas y evitando nuevos episodios de insuficiencia cardiaca. 

En ocasiones la implantación de un marcapasos o un desfibrilador puede ser de ayuda para mejorar los síntomas y reducir el riesgo de muerte súbita. 

¿Qué puede hacer para mejorar su situación?

– Pésese diariamente por la mañana antes de comer o beber cualquier cosa, con la misma ropa y en la misma balanza. Anote su peso diariamente en un cuaderno y consulte a su médico (o siga las indicaciones para el ajuste del tratamiento que le ha indicado) si aumenta 1 kilo en un día o 3 kilos en una semana. Este es un signo de que el corazón está reteniendo líquido y es necesario iniciar o incrementar el tratamiento diurético.  

– Controle los factores de riesgo que pueden dañar todavía más a su corazón: 

  • No fume
  • Mantenga la presión arterial por debajo de 140/90 mmHg (si es posible <135/85 mmHg).
  • Si es diabético intente mantener un adecuado control de las cifras de glucosa.
  • Si tiene sobrepeso intente adelgazar. 

– Realice una dieta sana:

  • Evite tomar sal en exceso, ya que retiene líquidos que pueden provocar un fallo cardiaco. 
  •  Las verduras, las frutas, las legumbres y los cereales integrales han de constituir una parte importante de la dieta diaria y habitual. Intente incorporar color y variedad, y recuerde que las patatas no cuentan como verduras.
  • Pescado, pollo, legumbres (habichuelas/garbanzos/lentejas), y frutos secos naturales son fuentes de proteínas saludables.
  • Limite los alimentos procesados ricos en grasas, almidón o en azúcares.
  • Limite la presencia de carne roja y reduzca tanto como sea posible los procesados cárnicos (si se pueden eliminar, mejor).
  • Limite la presencia de bebidas azucaradas y consuma principalmente agua y otras bebidas que no estén edulcoradas.
  • Alcohol: El alcohol puede debilitar el músculo cardiaco. Limite el consumo de bebidas alcohólicas, teniendo en cuenta que lo mejor es no beber nada de alcohol.
  • Si tiene problemas de retención de líquidos es posible que tenga que reducir la cantidad de líquidos ingerida y limitarla a 1.5-2 litros al día como máximo. 
  • Café: El consumo de café no aumenta el riesgo cardiovascular, por lo que se puede consumir con normalidad.

– Realice ejercicio físico de forma regular: 

  • La cantidad de ejercicio que usted puede hacer depende del grado de su insuficiencia cardiaca. Hable con su médico acerca del tipo y la cantidad de ejercicio que puede hacer.
  • Caminatas cortas (5-10 minutos una o dos veces al día) son una buena manera de empezar a hacer ejercicio. El objetivo puede ser aumentar de manera progresiva hasta andar 30-40 minutos 5-7 veces por semana. También se puede pasear en bicicleta o nadar en aguas no frías.
  • Evite ejercicios que causen dolor, molestia, fatiga o mareo.
  • Evite hacer ejercicio cuando haga mucho calor, humedad, frío, recién terminado de comer o cuando no se sienta bien.
  • Pare y descanse cuando esté cansado, sudoroso, o cuando tenga molestia en el pecho o mareos. 

Dieta aconsejable para pacientes con insuficiencia cardiaca y en general para pacientes con problemas cardiovasculares

– Tome toda su medicación a la hora señalada y nunca la abandone sin antes consultar

  • Conserve un horario de sus medicinas. Escriba la cantidad y la hora que debe tomar cada una de ellas.
  • Es importante aprender lo que cada medicina hace y su apariencia.
  • Asegúrese de tener suficiente medicina. No deje que se le acabe.
  • Si se le olvida tomar su medicina una vez, no doble las dosis a menos que su médico se lo aconseje.
  • Lleve una lista de sus medicamentos en su cartera. 

– Relaciones sexuales: Reanude las relaciones sexuales según las instrucciones de su médico. Evítese tras comida abundante y adáptese a su capacidad de esfuerzo. Por lo general podrán realizarse sin problemas si es capaz de subir a un primer piso sin asfixia.

– VACUNACIÓN:  

  • Debe  vacunarse de la gripe anualmente. 
  • Es aconsejable también la vacunación para el neumococo, siendo preferible la vacuna conjugada (una vez que se pone esta vacuna, ponerse la antineumocócica polisacárida cada 5 años). 

CONDUCCIÓN DE AUTOMÓVILES:

  • Según la Orden PRA/375/2018, de 11 de abril, por la que se modifica el anexo IV del Reglamento General de Conductores, aprobado por Real Decreto 818/2009, de 8 de mayo, no está permitida la conducción de vehículos en pacientes con clase funcional IV (NYHA). En los casos de insuficiencia cardiaca con síntomas correspondiente a las clases funcionales I, II y III, con informe favorable del médico que realice el seguimiento, se podrá obtener o prorrogar el permiso. En caso de conductores profesionales, únicamente en clase funcional I o II, con informe favorable del médico y siempre que la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) sea mayor o igual a 35%.
  • En el caso de ser portador de DAI, no se admite la conducción profesional. Para la conducción particular, no se puede conducir hasta pasados 3 meses desde la implantación para los casos de prevención secundaria y 2 semanas para la prevención primaria. En el caso de sufrir una descarga apropiada, no se puede conducir hasta pasados 3 meses sin recurrencia y con informe favorable del especialista. En el caso de descargas inapropiadas no se podrá conducir hasta establecer las medidas que eviten nuevas descargas inapropiadas. 

RECUERDE LOS SIGNOS DE ALARMA: 

Consulte con su médico o enfermera si aparece cualquiera de estos síntomas:

  • Ganancia rápida de peso: 1 Kg por día o 2 Kg en 2-3 días. 
  • Hinchazón de pies, tobillos o abdomen. 
  • Empeoramiento de la sensación de falta de aire. 
  • Necesidad de aumentar el número de almohadas para dormir. 
  • Tos seca persistente. 
  • Dolor en el pecho.
  • Empeoramiento del cansancio. 
  • Pérdida de conciencia o mareo. 

Para más información: Fundación del Corazón

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